lunes, 24 de diciembre de 2012

El chef, la receta de la felicidad (Comme un chef)








Título original: Comme un chef
Año: 2012
Duración: 85 min.
País: Francia
Director: Daniel Cohen
Guion: Daniel Cohen
Música: Nicola Piovani
Reparto: Jean Reno, Michaël Youn, Raphaëlle Agogué, Julien Boisselier, Salomé Stévenin, Serge Larivière, Issa Doumbia, Bun Hay Mean, Pierre Vernier, Santiago Segura.










Al joven Jacky los trabajos le duran poco, su deseo es trabajar en un restaurante de alta cocina, pero como no puede, acepta pequeños trabajos como cocinero en los que no tardan en despedirle por su “creatividad desmesurada” para hacer sencillos platos para trabajadores.
Harto ya, acaba aceptando un trabajo como pintor, pero vuelve a meter las narices en la cocina. Pero esta vez se fija en él el gran chef Alexandre Vauclair, que se encuentra en serios problemas porque va a perder una estrella Michelin porque no le gusta nada la cocina molecular, y los críticos de cocina la adoran. Ambos se aliarán para no perder la estrella y así uno conservar el prestigio y el otro un contrato en el trabajo que más le gusta.




La descripción perfecta de esta película sería: “una comedia simpática”. No hay nada nuevo en la película realmente, todo es algo que ya conocemos, pero eso no impide que te lo pases genial viéndola. Por seguir con el símil de la cocina, es el mismo plato de siempre, con los mismos ingredientes, pero que siempre sale bueno y nunca te cansas de comerlo.
Sus dos protagonistas, el bonachón Jacky (Michaël Youn) y el arrogante chef Alexandre (Jean Reno) consiguen enseguida enganchar al público, se hacen querer y sentirte identificado.
Y los actores que les dan vida, el siempre genial Jean Reno, que se adapta a todos los roles, y Michaël, que con esa mirada viva y esa picaresca, lleva genial todo el peso de la película, son los que le ponen la guinda al pastel , y que hacen que una comedia tan sencilla como esta funcione tan bien.
Ambos hacen un tándem perfecto, se combinan, y es donde reside la gran fuerza de la película. Porque igual que en el argumento, los dos deben de unirse para lograr mantener la estrella Michelin, y con el carácter fuerte de Alexandre (aunque realmente, luego es un buenazo) y la cabezonería de Jacky parece difícil que ambos “casen”, pero lo hacen, y hacen las delicias de todos los que vemos sus “desventuras”.
Y son olvidarme de cierto cameo, breve, de Santiago Segura. Que es una gracia y que hizo reír a toda la sala al aparecer.




La cinta te mantiene con una sonrisa en la cara permanente y los chistes que enfrentan la cocina tradicional, la “nouvelle couisine” y ese grandísimo timo llamado “cocina molecular” están muy bien.
Algunos gags un poco más “idas de olla”, como la visita al restaurante del enemigo para conocer como va eso de la “cocina molecular” vestidos como japoneses, travestismo de Michaël en geisha incluido.
Pero oye, todo muy gracioso. Son gags constantes que te mantienen con interés y que hacen que cuando te des cuenta, la película ya se ha terminado.
A todo esto, una duración más que perfecta, y un guion muy bien llevado aderezan el resto.



En definitiva, es una película muy amena. Cierto que no innova, ni ofrece algo que se salga de lo corriente. Vemos las mismas situaciones ya vistas en otras comedias del tipo y que se resuelven de la misma manera, pero… es divertida, bien hecha, los personajes son un acierto y los actores tienen química. Todo esto te hace pasar un gran rato, que es su objetivo, así que si podéis verla, hacedlo, yo lo recomiendo.
¡Por cierto! No había destacado los títulos de crédito del principio, pero son una gracia, relacionados con la cocina, por supuesto.




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